Cada creador conecta su propia cuenta de Mercado Pago. Cuando compras, el pago entra directo a la cuenta de esa persona. Nosotros cobramos una comisión y nada más.
VendeTuSticker es una plataforma chilena para que ilustradores y creadores vendan sus diseños digitales y premien a su comunidad con sorteos. Nosotros ponemos los cobros, la entrega automática, el sorteo y el registro de todo lo que pasa.
Los sorteos entre creadores y sus comunidades ya pasaban, pero pasaban a mano: comentarios contados en pantalla, transferencias sueltas, capturas por mensaje directo y un "confía en mí". El creador terminaba haciendo de cajero, de bodeguero y de notario al mismo tiempo — y cuando algo se caía, el que quedaba mal frente a su propia comunidad era él.
La mayoría lo hacía bien. El problema es que ninguno podía demostrarlo.
Lo que faltaba no era la idea. Era la infraestructura: que el cobro quede registrado, que la entrega no dependa de que alguien se acuerde, que el sorteo tenga una hora anunciada que nadie pueda adelantar, y que exista un lugar donde reclamar si algo falla.
Decidimos construirla nosotros por una razón simple: es exactamente el tipo de sistema que veníamos haciendo. Donde hay dinero de terceros, no se puede improvisar.
Cada creador conecta su propia cuenta de Mercado Pago. Cuando compras, el pago entra directo a la cuenta de esa persona. Nosotros cobramos una comisión y nada más.
El ganador se elige con un generador criptográfico dentro de una transacción, no con la animación de la pantalla. Ni el creador ni nosotros podemos elegirlo, y una vez sorteado no se puede deshacer.
Quién compró, cuándo se entregó cada premio, quién publicó cada cambio. No es para mostrarlo: es para poder responder cuando alguien pregunta qué pasó con su compra.
VendeTuSticker lo construye y opera MecanIT SPA, una empresa chilena de desarrollo de software con 20 años haciendo sistemas para pymes y emprendedores.
Eso es lo que hay debajo de esta plataforma. No es una idea de fin de semana con una pasarela de pago pegada encima: es un sistema donde cada pago se concilia, cada premio queda con constancia de a quién se entregó, y cada cambio administrativo queda registrado con nombre y fecha. Ese trabajo no se ve desde afuera — y es justamente el que decide si un sorteo se puede sostener o no.
Revisamos a mano cada creador y cada primera campaña antes de que se publique. Es lento a propósito.